COMUNIDAD

Sí, admitámoslo, convivir con una bomba de insulina en muchas ocasiones no es fácil.

Bueno, podría empezar diciendo que convivir con diabetes tampoco es fácil. Pero ya no es el diario de la gestión de esta condición de salud, que es mucho, sino que de un día para otro, tienes una nueva compañera de viaje, que aunque te cuida, tú no la habías incluido en tus planes.

Así se sienten algunas de las mujeres con diabetes tipo 1 que conviven con bomba de insulina.

“A mí me encantaría una marca de ropa adaptada a personas con bomba de insulina, ¡sería genial! Estaría genial que sacaran algo para nosotras, no por esconderla, sino por comodidad. Incluso en tema deportivo. Ahí nos daría la vida”

“A veces me siento encadenada por no poder llevar la ropa que me gustaría (vestidos, por ejemplo) sin tener que darte mil vueltas o buscar otra opción más sencilla”

“Siempre acabo llevando la bomba en el mismo lugar, en la parte central del sujetador”

“Desde la moda estaría bien encontrar ropa y complementos adaptados para la bomba que no sean excesivamente caros y estén al alcance de todas”

“Me parece muy buena idea pensar en cositas que nos lo pongan más fácil a la hora de llevarla puesta y sean bonitas”

En ese momento, las reglas del juego cambian:

Te obliga a tener que buscar las mañas para que no sea ella la protagonista en cada ocasión que te presentas ante alguien nuevo. 

Te condiciona a la hora de vestir con la ropa que antes usabas.

No encuentras marcas de ropa que te faciliten la vida para incluir este “accesorio” en tu outfit.

Cada situación nueva a la que te enfrentas es un reto de malabares para poder compaginar comodidad, bienestar y responsabilidad con tu enfermedad.

Y, finalmente, dejas muchas opciones de lado en tu armario simplemente por no calentarte demasiado el cerebro buscando soluciones.

Y, con este cambio de reglas, parece que la Mesías de todo esto sea la riñonera deportiva. Esa noble pieza de tela que mantiene la bomba de insulina pegada a tu cuerpo, pero que estéticamente no le hace justicia. Parece que la diabetes y la moda anden reñidos, cada uno mirando a un rincón.

«Incómoda, observada, aunque más libre.»

La vida junto a la bomba es algo más llevadera, estoy contigo. Te ayuda a seguir viva, es una extensión de tu cuerpo. Pero ya no eres tú sola la que toma las decisiones a la hora de vestirte. 

Disculpa si este término no es el más acertado, pero así es como me siento. En más de una ocasión, ¿no te has sentido frustrada por no poder ponerte ese vestido que te encanta, o ese bikini que tienes guardado con cariño?

La sensación es algo así como tener todo lo necesario para vivir bien y tranquila, pero no saber cómo integrarlo con tu personalidad.»

 

 

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